
El ambiente que el hospedador provee al parásito no es pasivo sino que reacciona adaptativamente frente a su presencia. Los parásitos deben encarar una serie de factores potencialmente destructores, como por ejemplo, la presencia de anticuerpos, además de la acción depredadora de las células fagocitarias. En último término, la capacidad del parásito para evadir o resistir esas respuestas adaptativas del hospedador, es la que determinará su éxito para sobrevivir como individuo y como especie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario